sábado, 18 de octubre de 2008

18.10.08 - "Después del atraco cerramos la joyería"


Cuatro ladrones propinan una brutal paliza a un joyero para saquear su tienda de Alzira
XAVIER PÉREZ| ALZIRA

"Lo han podido matar, le han dado golpes por toda la cara. De momento, después de esto no vamos a volver a abrir la joyería, la cerramos, la vida de mi padre y de mi familia es lo más importante". Estas impactantes declaraciones son las de la hija de un joyero de Alzira al que ayer por la mañana cuatro atracadores le propinaron una brutal paliza que casi le cuesta la vida.

Y es que los ladrones ya no escatiman recursos para llevarse un botín y uno de los gremios más afectados es de los joyeros que están asustado y atemorizados ante la latente amenaza de los delincuentes.

Unos minutos antes de las doce del mediodía, en pleno día, cuatro individuos de origen extranjero no tuvieron reparos en entrar a cara descubierta en este establecimiento de la calle Francisco Oliver con la intención de robar, y lo consiguieron.

Pero, Ramón C. F., de 58 años de edad, propietario de este negocio intentó evitar el asalto, forcejeó con tres de los delincuentes y estos le propinaron puñetazos por toda la cara y algunas partes del cuerpo.

Los cacos cogieron todas las joyas que pudieron y las metieron en una mochila. El dueño, después de la brutal paliza aún intentó pararlos, pero le cayó otro aluvión de golpes.

Tras el asalto, los ladrones salieron corriendo hacia la zona de l'Alquerieta. Los vecinos llamaron a la Policía Local y Nacional que montaron un dispositivo. Este dio sus primeros frutos con la detención de uno de estos individuos muy cerca de un centro comercial.

Mientras, una ambulancia trasladó a Ramón al Hospital Universitario de la Ribera donde al cierre de esta edición se encontraba ingresado con un traumatismo craneal y pendiente de diversas pruebas radiológicas.

La hija explicó que su padre, a pesar de la brutal paliza, se encontraba consciente y, sobre todo, tranquilo. Y es que hasta hace poco tiempo ella trabaja en esa joyería, pero al tener un hijo se desvinculó del negocio.

"Mi padre de lo que más se alegra es de que no estuviera yo en el momento del asalto y de que me hubiera pasado algo. No hay derecho que a una familia de trabajadores le pase una cosa así de terrible que nos marcará para siempre", dijo.

Y es que este establecimiento es una joyería de barrio y el dueño es un especialista en este trabajo por lo que muchos vecinos de Alzira le llevaban objetos para que los arreglase.


Botín y objetos personales
Por ello, Ramón se encontraba muy disgustado. "Se han llevado un buen botín, pero lo que más nos duele son los objetos personales que la gente nos traía y otros de diversas joyerías que no sabremos si los recuperaremos", señalaba emocionada la hija.

Pero mientras, Ana relataba lo sucedido y no paraba de repetir que su padre está vivo de milagro después de lo brutal de la agresión. Por ello, Ana recalcaba que espera y desea que la Policía "coja a estos sinvergüenzas y se haga justicia, lo que nos ha pasado es irracional".

Mientras, los vecinos de esta zona que se encuentra en el Parque Pere Crespí mostraban su indignación por lo que le había sucedido a Ramón, un trabajador nato y muy estimado en el barrio.

"Nunca había visto una cosa igual, cuando lo han metido en la ambulancia parecía un nazareno, con la cara llena de moratones, sangre, me ha impresionado mucho porque conozco a esta persona y de verlo así casi me da algo", explicaba Amparo, una vecina de esta populosa barriada de Alzira.

Según esta mujer, el dueño intentó evitar el atraco y entonces "estos jóvenes se ensañaron con él a plena luz del día, y es que ya no estamos seguros ni a las doce de la mañana".

La propietaria de un establecimiento contiguo a la joyería explicó que oyó gritos y golpes que le llamaron la atención, salió y vio al dueño tendido en el suelo pidiendo que llamaran a la Policía y a una ambulancia.

Según relatan las personas que estaban por los alrededores, la intensidad de la paliza fue muy fuerte tras ver el aspecto que tenía el rostro de este hombre.

A esta joyería se desplazó una unidad de la Policía Judicial de la Comisaría de Alzira que comenzó la investigación con la obtención de huellas, pruebas y testimonios.

Con toda seguridad el peso de la ley caerá sobre estos delincuentes, ya que uno de ellos fue detenido, por lo que su declaración puede ser decisiva para la detención de los otros tres implicados.


Indignación
Mientras la familia de Ramón se encuentra aún aturdida y sobre todo indignada por lo que les ha sucedido. Y es que este joyero volvió a nacer ayer pero lo más probable es que no vuelva a hacer lo que más le gustaba, regentar su establecimiento, atender a los clientes y ejercer su profesión.

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