
REGIÓN LOGROÑO
Dos de los cuatro policías de Extranjería, de baja por la «insalubridad» de la Oficina
El SUP denuncia que los agentes atienden a más de cien inmigrantes al día en un cuarto sin luz ni ventilación Un funcionario contrajo tuberculosis
04.06.08 -Dos de los cuatro policías que trabajan en la Oficina de Extranjería de la calle Pérez Galdós están de baja, según denuncia el Sindicato Unificado de Policía (SUP), por las condiciones «insalubres» de las dependencias. A uno de estos dos funcionarios se le detectó una tuberculosis, lo que provocó una nueva queja del SUP ante la Delegación del Gobierno. Posteriormente, un segundo policía ha solicitado la baja médica.
Los representantes sindicales advierten de que los agentes tienen que atender a entre 100 y 200 personas diarias en una pequeña habitación que carece de luz y de ventilación para tomar huellas y completar trámites para la concesión de las tarjetas de residencia a inmigrantes.
En la oficina, situada en la calle Pérez Galdós de Logroño, trabajan alrededor de 20 personas: los cuatro policías, dos funcionarios de cuerpos generales -los seis adscritos a la Dirección General de Policía-, además del personal público de Trabajo y Asuntos Sociales y de Sanidad, que comparten instalaciones. Las quejas, recuerda el SUP, han sido continuas: «A los que allí trabajan, hay que sumar las decenas de inmigrantes que pasan todos los días, hasta el punto de que a media mañana te encuentras con el olor de la propia gente allí acumulada y el de las cañerías del edificio lo que hace la estancia insoportable», explica el sindicato. «Existen cinco puntos de atención al público -continúa-, y las filas colapsaban los pasillos, así que ahora la Delegación del Gobierno ha prohibido la entrada a los inmigrantes y se les tiene esperando su turno en la calle».
El SUP reclama un nuevo local a la Delegación y recuerda que «a pesar de las buenas palabras ha tenido más de una legislatura completa para resolver el problema» y avisa de que «otras infraestructuras sí se realizan, como la remodelación de una planta del edificio de la propia Delegación».
La tuberculosis
El caso de tuberculosis se detectó en el policía a mediados de abril y, tanto el funcionario como el sindicato policial, están convencidos al 100% de que la grave enfermedad pulmonar la contrajo allí: «Es evidente, y todos los médicos así lo entienden, pero es imposible de probar científicamente que aquél fue el origen, así que la Delegación dice que no hay constancia de que la oficina sea el foco, lo que nos parece un desprecio lamentable al trabajador».
El caso es que, tras la detección del contagio, todos los funcionarios de la oficina tuvieron que realizarse pruebas, así como una treintena de alumnos de Policía que había pasado por allí para hacer prácticas.
Asimismo, ante la constante acumulación de personas en las dependencias, en varias ocasiones se han realizado mediciones de dióxido de carbono en los que, explica el SUP, «sin darnos los técnicos los resultados concretos, sí nos reconocían que se superaban los parámetros adecuados». Recientemente, un segundo funcionario policial ha cogida la baja y, previamente, otro empleado público, en este caso no de la Policía, estuvo meses incapacitado al sufrir pequeñas descargas eléctricas: «Se ha abierto una investigación que, según la propia Delegación, aún no ha concluido», explica el SUP, «pero son demasiadas cosas como para no tomar medidas y escudarse en una futura nueva Oficina de la que, hoy por hoy, no hay nada concreto».
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