
El sultán de Marruecos traiciona a Europa: descubierto uno de sus espías en la Policía holandesa
Redacción MD | Bilbao | 21 Septiembre, 2008 |
El sultán Mohamed dispone de espías y de chivatos no sólo en España, sino donde hay inmigrantes marroquíes o donde la causa saharaui goza de apoyo. En Holanda se acaba de descubrir a un funcionario de policía de origen marroquí que traicionaba a su nuevo país al servicio de Marruecos. ¿Habrá espías como éste en España, a la vez que cobran de los españoles?
Marruecos, ese paraíso para tantos, como Juan Goytisolo , es un estado policial: primero expulsa a millones de sus súbditos, a los que no puede ni alimentar, y luego los controla en el extranjero para que no envenenen a sus compatriotas con opiniones perversas sobre el sultán y el régimen.
En Holanda, un agente de la policía, nacido en Marruecos y nacionalizado holandés, pasaba información a Rabat. Los servicios secretos descubrieron al traidor, destinado en la importante ciudad portuaria de Rótterdam, por un soplo anónimo. Además, hace dos meses el Gobierno holandés forzó al marroquí a repatriar a dos diplomáticos, a los que consideraba los responsables de la ‘captación’ del policía. Por ahora no se sabe qué tipo de ‘trabajo’ desempeñaba el policía para sus amos, aunque se sospecha que puede tratarse de la recopilación de datos sobre los movimientos reivindicativos de los berebreres y los saharauis, grupos oprimidos por los alauitas, no de los terroristas islámicos, tan presentes entre los marroquíes.
El ministro holandés de Relaciones Exteriores, Maxime Verhagen, manifestó que este tipo de injerencia de Rabat es inaceptable y varios miembros del Parlamento han pedido un debate urgente sobre la situación.
Según Radio Nederland, el concejal Fouad el Haji dijo en televisión que también fue abordado, “y lo mismo le sucedió a un ex parlamentario de origen marroquí”, añadió. Se trataría de Ali Lazrak, ex miembro del SP. Lazrak desmintió que se hubieran acercado a él, pero declaró que “era sabido que el servicio de inteligencia marroquí desarrollaba actividades en Holanda”. Según el concejal El Haji, otros conocidos holandeses de origen marroquí fueron también tentados a colaborar con el servicio de inteligencia marroquí.
Las leyes marroquíes impiden a sus súbditos perder la nacionalidad, por lo que el régimen dispone de un medio de presión sobre ellos. Aunque un marroquí haya recibido otro pasaporte, Marruecos no se lo reconoce.
En España la presencia de los servicios secretos y de sus colaboradores, como los periodistas de la agencia oficial de prensa MAP, son constantes. Además, numerosos españoles han recibido condecoraciones de la dictadura marroquí, como empresarios, periodistas, políticos y diplomáticos.
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