lunes, 22 de septiembre de 2008

22.09.08 - Una pareja descubre el esqueleto de una mujer que fue enterrada en una montaña de Macastre


Sucesos
La Guardia Civil criba la tierra de la fosa y examina palmo a palmo el terreno en busca de vestigios criminales

J. MARTÍNEZ/J. BATISTA| VALENCIA

Un joven señala el lugar exacto donde fue enterrado el cadáver de la mujer. Otra vez el término de Macastre ha sido el escenario de un macabro hallazgo. Una pareja descubrió el sábado el esqueleto de una mujer de entre 25 y 35 años de edad cuyo cadáver fue enterrado en la partida de Llanorel, a unos 10 kilómetros de distancia del casco urbano.

Una pierna que sobresalía, al parecer desenterrada por una alimaña, llamó la atención de estas personas, que se acercaron al lugar y encontraron los restos humanos.

Tras ser informada la Guardia Civil de la siniestra aparición, una patrulla se desplazó a la zona y comprobó la veracidad de la misma. Los agentes acordonaron el paraje y esperaron la llegada de un equipo de guardias civiles expertos en investigación criminal.

Luego llegó la jueza de guardia de Requena, que autorizó el desenterramiento del esqueleto tras una minuciosa inspección del terreno. Los agentes de la Guardia Civil examinaron, palmo a palmo, los alrededores de la fosa en busca de vestigios criminales. Los huesos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde serán sometidos a un estudio antropológico en las próximas horas.

Tras medir los huesos superiores de la pelvis, el forense determinó que la persona fallecida era una mujer con una edad comprendida entre los 25 y 35 años. Además, el estado de la dentadura también indicaba esta edad aproximada.

Según las primeras investigaciones, los restos humanos podrían llevar enterrados entre uno y tres años. Los huesos no presentaban fracturas ni orificios propios de una agresión con un arma de fuego o un objeto contundente, por lo que las causas de la muerte se desconocen.

El esqueleto apareció sin ropa en un paraje montañoso de la partida de Llanorel. Se trata de una zona residencial del municipio de Macastre con numerosas viviendas dispersas en medio de la naturaleza. Para llegar al lugar de la fosa desde la última casa es necesario recorrer alrededor de un kilómetro por un camino de tierra, en algunos tramos intransitable.

En la zona sobreviven algunos campos. Precisamente, en el límite de uno de ellos es donde apareció el esqueleto de la mujer, prácticamente al lado de la maleza y bajo un olivo.

Durante la tarde de ayer se podía ver la tierra removida, con una tonalidad marrón más acentuada que el resto, una vez que los investigadores realizaron las pesquisas necesarias y cubrieron el túmulo. Además del hedor, leve pero apreciable, se distinguía también la tierra cribada por los investigadores, es decir, pasada por un filtro para evitar que cualquier prueba pasara desapercibida.


Intensa labor de investigación
Piedras levantadas, agujeros en las inmediaciones y huellas de ruedas de vehículos certificaban la intensa labor de investigación que llevó a cabo la Guardia Civil en esta zona montañosa de Macastre.

La inaccesibilidad de la zona hace pensar a los vecinos que la persona que enterró el cadáver conocía el término. "Creo que no es alguien de campo, porque la gente experimentada sabe que si se entierra un cuerpo a escasa profundidad en la montaña, cualquier animal es capaz de escarbar y sacarlo a la superficie", aseguró un vecino de Macastre.

"Además, se presupone que lo hizo por la noche, y es necesario conocer el paraje para no perderse", explicó uno de los residentes más próximos al lugar de los hechos. "Sólo las motos de trial toman esa ruta, además de algunos paseantes", añadió.

La normalidad reinaba el sábado por la tarde en Macastre, aunque no tanto en la partida de Llanorel, cuyos habitantes asistieron a un tráfico constante de vehículos de la Guardia Civil hacia el monte.

Cuando preguntábamos a los vecinos sobre el macabro hallazgo no era necesario dar muchos rodeos. "¿Busca información sobre el cuerpo?, ¿verdad?", era una de las frases más repetidas.

Durante la mañana del domingo, muchos curiosos intentaron llegar hasta la fosa, pero la Guardia Civil lo impidió al acordonar otra vez la zona mientras los investigadores realizaban una segunda inspección en el terreno.


Otros crímenes en Macastre
El nombre de Macastre está escrito con letras mayúsculas en la historia del crimen de España. Un caso escalofriante aún pervive en la memoria de los vecinos de este tranquilo pueblo. El 14 de enero de 1989, tres menores fueron asesinados en una caseta de campo en un paraje cercano al lugar donde el sábado apareció el esqueleto de la mujer.

El cadáver de una de las víctimas, Pilar Ruiz Barriga, fue mutilado con una sierra mecánica, y un pie de la adolescente apareció meses después en la calle Alcácer de Valencia. La Guardia Civil arrestó a un sospechoso por estos crímenes, pero quedó en libertad por falta de pruebas.

Otro macabro hallazgo tuvo lugar el 16 de enero de 2001. Un trabajador que revisaba los contadores de luz en las viviendas de Macastre se topó con una bolsa de plástico en cuyo interior encontró un cráneo y varios huesos más. El forense que examinó los restos óseos determinó que habían sido cortados con una sierra u otra herramienta similar. Esta apreciación aparece reflejada en las diligencias practicadas por el juzgado número 1 de Requena.

sucesos@lasprovincias.es

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